jueves 23 de abril de 2009
Participo en el Concurso literario del Corte Inglés
Allí he llevado la novela EN AQUELLOS TIEMPOS. Mi pseudónimo Labrysmoom empieza a moverse.
<<Con el motivo de la 68 edición de la feria del libro de Madrid, El Corte Inglés y Bookandyou.com lanzan el primer concurso literario online.>>
http://www.bookandyou.com/elcorteingles/index.php
martes 21 de abril de 2009
Nuevo perfil
lunes 30 de marzo de 2009
La inocencia y la falta de experiencia quedaron atrás.
Es posible que te acostumbraras a los cantos de palomas en el tejadillo que cubría la balconada de tu casa.
Ahora rememoras esos aleteos y te ves mirando al norte, a las montañas nevadas, en una primavera naciente.
Soñaste desde esa abertura al mundo.
Cuanto darías por recuperar los sueños que hilaste en noches estivales, al atisbo de la luna.
Pensaste en el amor promesa de un muchacho que te cortejaba.
Con él hubieras tenido lo que no elegiste para tu vida.
Las vueltas que da la vida.
Si hubiera seguido la estela marcada en aquella temprana relación, hoy serías abuela.
Así eres como una niña que todavía se sueña.
Observaste la danza a que se entregaban los palomos para captar la atención de la grácil hembra.
Una vez hablaste de esa danza ante un público de mujeres, que ahora serías incapaz de enfrentar.
La inocencia y la falta de experiencia quedaron atrás.
miércoles 18 de marzo de 2009
Jugar con fractales y gozar.

Jugar con fractales y gozar.
Luces coloreadas, proyectadas en pantalla.
Ensamble de formas, fortuitamente compuestas.
Momentos que ni el aire sabe.
Instantes en que el alma se evade, buscando amansarse.
Así lo he vivido, haciendo fractales.
Colores luz que recrean, con su presencia, un virtual movimiento pulsando un botón, una vez y otra, hasta dar con lo que reconforta.
Los voy subiendo a: http://picasaweb.google.com/Labrysmoom
El programa, FTP, nos lo ha dado a conocer nuestra amiga Domovilu, en BE.
viernes 13 de marzo de 2009
No lo dudes
Ven a verme cuando quieras conocerme.
Entra a formar parte del mundo que se abre cada día en tu amanecer.
Estrecha el lazo que nos une.
No dudes, si quieres tener algo que ver conmigo.
La vida no da oportunidades para que las dejes pasar.
Estrecha tus lazos con las personas y apúntate al momento que fugaz pasará.
Emprende el camino de ida, que el de vuelta no lo verás.
Escribe palabras al viento conservando en él tus pensamientos.
Responde a los requerimientos que el momento te pueda otorgar.
No desdigas de lo que hoy se pueda empezar.
Aunque creas que la soledad se antepone a tu caminar,
en el viaje siempre tendrás con quien conversar.
Mira al futuro que se pone ante ti,
sin temores ni dudas.
Pon en él todas tus ilusiones.
Siempre lo podrás volver a inventar.
Y si te caes, una mano amiga te ayudará.
Las personas estamos para mirarnos y vernos.
Te verás en los demás y los otros te dirán quien eres.
No lo dudes.
Sabrán más de ti que tu mismo.
Serás alguien, para quien quiera verte.
Para los demás no contarás,
porque no te verán.
Ellos se lo perderán.
lunes 23 de febrero de 2009
Los pasos te conducen
Bienvenidos a mi espacio sideral

Cerró el libro con la sensación de estar flotando en ese universo narrativo.
Solía enfrascarse en las historias que leía con saciedad.
Aquel librito había permanecido en la estantería durante no se sabía cuanto tiempo.
Recordaba sus encuentros con ellos. Los libros fueron su pasión.
Nada más le había arrastrado en la vida.
Se recordaba a la sombra de un árbol, mientras su padre iba de un lado a otro en busca de esos barbos que acabarían en la sartén para la cena.
También escribía versos. Largos poemas de reivindicación, que un buen día acabarían alimentando el fuego de la caldera de la calefacción, en aquel tiempo en que tenían esa en la cocina de la casa.
A su lado tuvo una caja con jerséis gastados para arropar a Currito, su cordero.
Su tía le había llevado el segundo de un parto.
A decir de ella, la oveja sólo se ocuparía de uno, y a ese habría que alimentarlo con biberón.
Hizo un biberón con una botella pequeña de cerveza, de las de quinto, con una tetina que encontraría en la farmacia.
El día que decidieron que debía ser alimento, ella enfermó ante el plato.
Le entregaron su piel. Con ella vivió sus primeros años de libertad.
Una libertad que ahora sabe perdida.
El final te vuelve a la nada, pero ese retorno es crudo y áspero.
Leer la evade de ese sentimiento.
Ha viajado de la mano de esa heroína de cuento.
La que expuesta a la masacre de esas guerras tribales, escapa y ve como el hombre al que ama se desangra, salvando el pellejo tras el percance.
Las hordas humanas han dado cuenta de las vidas que a su paso se cruzaban, pero la heroína será quien narre el hecho, para ello es ella quien sale indemne en el cuerpo, que no en el alma.
Aquella novela empezaba en un jardín y un recuerdo de antiguos amantes desgastados por el tiempo.
Termina tras el fuego de la pasión y el remanso del recuerdo de ese amor.
Su vida no tiene mansas aguas.
De ella se aqueja.
De ella se espanta.
Volvería a andarla con el lastre que la acompaña.
No se elige. Los pasos te conducen.
No en vano, se depende de todos los anclajes.
domingo 1 de febrero de 2009
Traspasa
Esa ola que atrapa y atraviesa el alma.
Ese dolor contenido en esas tristes palabras.
No hubiera sido así.
Sería distinto, pero no.
Corroe y carcome.
Hiere.
Te hicieron daño y ahora recojo el cedazo de tu dolor, enhebrando cuentas en hilos enredados.
He sentido, atravesándome lágrimas de silencio y miedo.
Es posible que a la vuelta de la esquina, esa sea yo.
¿Tan dura es la vida?
¿Tan difícil seguir en ella?
Así es.
A penas intuyo y siento, aunque arranco de mi pecho los despojos de un sudario manifiesto.
Me tomo la libertad de contestar a unos versos que acabo de encontrar bajo mi techo de estrellas.
Posiblemente esperara otras y ese efecto ha sido un golpe contundente.
Quizás es el remate de estos dos días en que he andado trampeando.
En lo que leemos, se da que nada implica y se simplifica, y también que nos arranca de cuajo la piel.
Ese es el caso.
He quedado sin respiro.
El hueco que ha producido, crea un cerco por el que atraviesa esa espada.
Goteo que ha destilado, el transcurrir de mis pasos.
Se devana enroscado el silencio perpetrado.
Traspasa.
